http://www.sociologianow.cl/primero-como-tragedia-luego-como-farsa-implicancias-eticas-de-la-caridad-en-capitalismo-cultural
lunes, 19 de octubre de 2015
implicancia geografica
Altvater, E. (2011), Los límites del capitalismo. Acumulación, crecimiento y huella ecológica
Gerónimo Barrera de la Torre*
Mardulce, Buenos Aires, 150 págs, ISBN 978–987–26965–5–9
* Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional Autónoma de México
Este libro presenta cuatro ensayos enlazados por el análisis de la acumulación y el crecimiento, así como las consecuencias de la relación sociedadnaturaleza estructurada bajo el capitalismo. El autor examina estos aspectos de una forma nítida, esclareciendo los orígenes de las contradicciones inherentes al sistema y las crisis que actualmente le aquejan. Elmar Altvater nació en Alemania en 1938, fue profesor de ciencias políticas en la Universidad Libre de Berlín y ha sido profesor visitante en varias universidades incluyendo la Universidad Autónoma Metropolitana y la Universidad Nacional Autónoma de México (Massuh, 2011). Sus publicaciones son numerosas aunque pocas han sido traducidas al español (Altvater, 2002 y 2008), por lo que esta colección de ensayos permite un mayor acercamiento a la obra de este autor.
En el primer ensayo de este libro, el autor presenta un análisis de la acumulación capitalista a partir de la teoría presentada por Rosa Luxemburgo en su libro La acumulación del capital, la cual ha sido utilizada como base para diversos análisis posteriores. Si bien, como indica el autor, el proceso que analiza Luxemburgo en su libro pertenece a la historia, no por ello debe considerarse como algo únicamente del pasado. Lo anterior ha sido resaltado por autores como David Harvey o Mike Davis, que han partido de la reflexión sobre la acumulación y han hecho patente la vigencia de este proceso y de su análisis actual. Para Luxemburgo, el capitalismo requería de la expansión a espacios y estratos no capitalistas para su reproducción, para lo cual siempre ha utilizado la fuerza y la violencia. Su continua expansión y su característica de primer sistema económico de desarrollo mundial se realizan aniquilando otras conformaciones sociales ya que no tolera la coexistencia con otras formas.
Pero es también la primera que no puede existir sola, sin otras formas económicas de qué alimentarse, y que al mismo tiempo que tiene la tendencia a convertirse en forma única, fracasa por la incapacidad interna de su desarrollo. Es una contradicción histórica viva en sí misma (Luxemburgo, citada en Altvater, 2011:29).
El segundo ensayo pone énfasis en la necesidad de una nueva organización de la economía y la relación humano–medio, donde la producción y el consumo estén definidos por 'los sistemas de transformación naturales del sol que hacen posible la vida sobre el planeta' (Altvater, 2011:65). En este sentido, el capitalismo ha tenido como una de sus ventajas la utilización de las energías fósiles para independizar la producción y la fuerza de trabajo del lugar en que se obtienen estos recursos, debido a la relativa facilidad para su transporte y utilización en otros espacios. Sin una transformación en los paradigmas que definen la economía actual la sustentabilidad es sólo una falacia integrada nuevamente al sistema capitalista, ejemplo claro son las energías renovables ya que 'si los hábitos y las estructuras de producción y consumo mantienen sus niveles actuales, [éstas] jamás podrán lograr una congruencia entre energía y producción' (Ibid.:66). Es por lo anterior que la solidaridad, según el autor, se ha convertido en una condición para la supervivencia humana a largo plazo y también una condición que debe definir los nuevos proyectos sociales, una 'sociedad solar' que se defina en relación con los ciclos naturales en donde no se dilapiden los recursos naturales. ¿Es entonces el crecimiento y la acumulación motivo de la devastación ambiental y social? Para Altvater, el cambio hacia el uso de nuevas energías para el desarrollo de la economía necesariamente implica considerar formas de producción precapitalistas: la descentralidad, la desaceleración o la lentitud son compatibles con los logros del capitalismo y la modernidad en busca de un proyecto social a largo plazo.
El tercer ensayo nos acerca al nuevo mecanismo de modernización capitalista que se pinta de verde para continuar con su expansión, bajo la misma lógica y con las mismas instituciones que buscan la acumulación de capital y el crecimiento. Debido a que el crecimiento solo tiene lugar con la utilización de recursos renovables o no para la producción de productos 'que sostienen la acumulación de capital y son los portadores materiales del valor y del plusvalor' (Ibid.:74), existe una contradicción entre las leyes de acumulación de capital y las leyes de uso sostenible de la naturaleza a largo plazo. Un desarrollo sin crecimiento no es inviable, ya que la preservación ecológica y la sustentabilidad son dos aspectos correlativos. Lo anterior se contrapone a la cosmovisión del siglo XX en donde 'no existen límites inmanentes al crecimiento económico; cuando se dan en la realidad, siempre pueden 'ampliarse los límites' a través de la creatividad implícita en la destrucción' (Ibid.:86). Los límites son evidentes, 'una nueva escasez' se hace patente por las limitaciones de la capacidad del medio para absorber y neutralizar las transformaciones hechas por las actividades humanas (Worster, 2011). De esta forma, el nuevo pacto verde perpetúa la acumulación de capital a costa de la naturaleza y las relaciones sociales, por lo que solo con un cambio hacia una distribución igualitaria de la riqueza podría atacar las consecuencias de una acumulación y crecimientos desenfrenados.
El último ensayo analiza de manera extensa la crisis económica iniciada en 2007 en los Estados Unidos y que ha tenido repercusiones en todo el mundo, incluyendo Europa, donde países como Irlanda o Grecia, en particular, han pagado un alto precio. A través del texto el autor examina el origen de esta crisis, las razones de su permanencia y expansión, así como las instituciones que se benefician con el endeudamiento de los países. En el capitalismo globalizado en el que vivimos,
impulsado por las finanzas más que por la producción, la crisis nace como una crisis de las finanzas y escala rápidamente a una crisis de la 'economía real'. Esto se debe a que la acumulación de capital abarca formatos reales y financieros: dinero, commodities, capital industrial y capital financiero (Ibid.:108).
De esta manera todo se convierte en objeto de especulación dentro de un mercado financiero que pretende incrementar sus ganancias permanentemente. Los estragos en Grecia, objeto principal del ensayo, reflejan los mecanismos de endeudamiento y rescate de instituciones financieras privadas con recursos del sector público. Austeridad, es lo que ha definido las medidas de rescate de países endeudados. De manera que los bancos privados son los privilegiados, el rescate de estas instituciones se convierte en un canje de soberanía política por propiedad privada, una forma más de expansión capitalista, usando la desposesión con el único fin de impulsar el proceso de acumulación. Otros actores importantes son las agencias de calificación de deudas que
funcionan como instituciones políticas comprometidas con el poder, sin legitimación democrática y más aún, sin métodos convincentes de consultoría y sin conocimientos exhaustivos de los fundamentos de la economía (Ibid.:130),
pero que juzgan la solvencia y el valor de la moneda de los estados y la capacidad de sus gobiernos.
Aunque los cuatro ensayos tienen temas diferentes, mantienen una coherencia que permite relacionar la variedad de temas, resaltando las problemáticas ambientales como señales de alerta de que el sistema es inviable, y donde es claro que los desequilibrios en el medio son resultado de los desequilibrios producidos en el mundo social (Bookchin, 1989).
implicancia ambiental
Consecuencias ambientales del capitalismo: la deuda ecológica
25/05/2012
En boletines previos ya hemos hablado de la crisis ambiental global, que va unida a la crisis económica y social que sufrimos. Esta situación es consustancial al sistema capitalista. La única alternativa que nos queda es cambiar el sistema, pero para eso tenemos que analizar lo que ha significado el capitalismo.
Una de las palabras clave de este sistema es el crecimiento. La economía esta basada en la explotación, transformación, consumo y desecho de recursos naturales limitados. El capitalismonos vende la posibilidad de un crecimiento ilimitado, pero esto es imposible porque, comoya hemos dicho, los recursos son limitados. Estamos en la encrucijada más difícil del planeta y todavía nos dicen que la solución es crecer. No, la solución está en un reparto justo de lariqueza, en funcionar con los recursos que tenemos y no en el crecimiento para que nada cambie.
Las consecuencias del capitalismo en el medioambiente se pueden ver con solo mirar a nuestro alrededor. El aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que comemos,... están contaminados. Muchas de las enfermedades que padecemos están causadas por dicha polución. La construcción de infraestructuras y el urbanismo salvaje destrozan el medio natural que nos rodea, perdemos biodiversidad, desaparecen los paisajes naturales, en conclusión perdemos calidad de vida. El problema de la generación de residuos también lo vemos muy cerca con la amenaza de las incineradoras. Y muchos otros problemas que nos acechan diariamente. Estas consecuencias son lo que llamamos la huella ecológica, la huella ecológica que dejamos en nuestro territorio.
Pero hay otras consecuencias que no vemos directamente porque aparecen muy lejos de aquí, y como dice el refrán, ojos que no ven corazón que no siente.
Nosotros en nuestro territorio no tenemos los suficientes recursos para poder vivir como vivimos, por eso, importamos los recursos desde otros países, normalmente de los países del Sur (Latinoamérica, África,...). Estos recursos se explotan de manera totalmente insostenible y miserable, provocando contaminación, destrucción del patrimonio natural, apropiación de tierras, pobreza, hambruna, enfermedades, asesinatos, migraciones forzosas, esclavitud de la mano de obra, dependencia económica de los países más ricos, deuda externa,... Las empresas transnacionales que provocan estos on empresas estadounidenses, europeas como Repsol YPF, y también vascas como Iberdrola. Estas empresas se llevan los recursos naturales de estos países a un precio muy barato, porque no se hacen responsables de los daños económicos, sociales y ambientales que provocan. Y esa responsabilidad que eluden es lo que llamamos la deuda ecológica.
La deuda ecológica es, en esencia, la responsabilidad que tienen los países industrializados del Norte, sus instituciones, la élite económica y sus empresas por laapropiación gradual, por el control de losrecursos naturales, así como por la destruccióndel planeta causada por sus patrones deconsumo y producción, afectando a lasostenibilidad local y el futuro de la humanidad.Basados en esta definición, los pueblos en el Sur son acreedores de esta deuda y los deudores los países más ricos. Esta deuda tiene como base el actual modelo de producción industrial, el consumo desmesurado, la generación exhaustiva de residuos, la emisión de gases de efecto invernadero, así como el capitalismo y el libre mercado.
Nosotros como ciudadanía de estos países y como consumidores y consumidoras de todos esos recursos, también somos responsables y deudores de la “deuda ecológica”. Nuestro bienestar es a costa del bienestar de otros. Esta realidad debe servirnos para repensar y cambiar el modelo de desarrollo que tenemos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)